Seguidores

viernes, 6 de septiembre de 2013

La ignorancia separa al hombre del amor

Cargando Jesús con la cruz en su tercera caida se encontró con las mujeres y algunos discípulos que lloraban por Él y les dijo que no debían llorar por Él que se preocuparan por ellas mismas y las vidas de sus hijos advirtiendoles asi de la maldad que se levantaba. Aún mientras sufria gran dolor y humillación personal la preocupación de Jesús no era por El sino por las vidas y las almas de aquellos que enfrentaban el peligro.